miércoles, 13 de febrero de 2008

La bomba de perfusión


Ese gran misterio que no para de pitar. Para esta explocación necesitaría una buena foto detallada de alguna bomba de mi sala, pero aún no he logrado hacerme con ninguna en la que se vean bien las letritas...

Veamos la explicación básica del funcionamiento de la bomba:

Primero de todo, hay que introducir el tubo sin que queden burbujitas, porque bloqean el aparato, y cómo no, pita. Hay tres parámetros básicos: cantidad a infundir, en ml, velocidad de perfusión, en ml/h, y cantidad de producto total. Pulsando los botones (lo siento por la falta de detalle... este artículo necesita mucha más preparación), marcamos todas las cantidades y el ritmo de perfusión. Cuando se concluye la cantidad que le habíamos marcado, el aparatito comenzará a sonar insistenetemente.

En el caso de hoy, debíamos ponerle a un señor la bomba, con un ritmo de 40 ml en media hora. Dado que la máquina mide el tiempo por horas, pusimos una cantidad total de 80 ml que debían ser infundidos en una hora. (Por lo tanto, teóricamente se infundiría la mitad en la mitad de la hora). Esta era la primera dosis de choque, y posteriormente, una vez pasada esta media hora, bajamos el ritmo de perfusión, para la dosis de mantenimiento.

Para comprobar que la bomba está enchufada y funcionando, vemos que aparecerán unas rayitas (tres) que irán apareciendo por la pantalla, como se ve en la foto. Si la bomba está desenchufada, veremos que el volumen perfundido parpadeará, así que a enchufarlo tocan.

No hay comentarios: